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Las Plagas
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Escrito por Bonsailandia.com
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Martes, 17 de Febrero de 2009 19:33 |
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Tanto las plagas como las enfermedades pueden darse en todos los niveles de la planta, es decir, se pueden instalar en las raíces, tronco, ramas y/u hojas. Se debe prevenir la llegada de ciertos parásitos que suelen aparecer de forma regular, como pulgones, cochinillas, ácaros, etc., y para ello es conveniente utilizar tratamientos preventivos. Las hormigas, aún no siendo una plaga, son atraídas por la melaza de los pulgones. Los gusanos de tierra no son dañinos pero deben eliminarse por la cantidad de galerías que abren en la tierra. ¿Cómo actuar? Antes de pensar en enfermedades o plagas, debemos hacer un análisis de la situación: si nuestro árbol presenta hojas amarillas que se secan y caen, puede deberse a un exceso de riego. Si el árbol no se desarrolla bien, tiene brotes largos con pocas hojas, puede deberse a la falta de luz. Al exponerlo a sol directo demasiado intenso, las hojas se quemarán. También se ha de comprobar como anda de nutrientes. | | |  | |  | |  | |  | | | Falta de NITRÓGENO, colores rojizos y amarillos. | Falta de POTASIO, el borde foliar quemado. | Falta de MAGNESIO, limbo marrón entre los nervios. | Falta de HIERRO, limbo amarillo entre los nervios. | | Una vez comprobado esto, entonces podemos pensar en la posibilidad de alguna enfermedad o plaga. | | | | Cuando nos encontramos con algún problema de este tipo, y nos vemos en la necesidad de utilizar algún producto, sea fungicida o insecticida, se regará abundantemente unas horas antes de aplicar el tratamiento. Se debe proteger la tierra con un plástico o similar cuando se vaporizan los productos de tratamiento. Eliminar las hojas y ramas de los árboles enfermos o plagados. No se utilizará la tierra vieja cuando tengamos que trasplantar ya que puede estar contaminada. | | Parásitos. | | Araña roja: Síntomas: En las confieras, las agujas pierden el color; se vuelven amarillas, luego rojizas y pardas y, finalmente caen. Se observan unas telillas entre las ramas que dificultan la asimilación clorofílica. Los huevos son depositados en la base de las agujas y en las fisuras de la corteza. En los árboles de hoja caduca, los huevos hibernan sobre las ramas y pueden formar manchas rojizas en la corteza. En la primavera se observan picadas en el limbo de las hojas. Los ácaros se encuentran principalmente en el envés de las hojas, que se vuelven de color gris plata y mas tarde pardas en caso de ataque masivo. En la cara inferior de las hojas se pueden observar pequeñas manchas decoloradas. Finalmente, las hojas caen. Las arañas succionan la savia debilitando el árbol. Remedios: Rociar abundantemente las coníferas cuando el aire es seco y cálido. Podar y destruir las ramas. A finales de invierno, antes de iniciarse el período vegetativo, pulverizar aceites amarillos para destruir los huevos. En primavera, pulverizar acaricidas de acción sistémica. En verano, si es necesario, utilizar acaricidas específicos. En algunos casos, la lucha es delicada ya que se corre el riesgo de fitotoxicidad. Una higrometría elevada entorpece el desarrollo de los ácaros, mientras que una débil y temperatura elevada favorecen su desarrollo. Por tanto, se deberá vaporizar a fondo el follaje, y en verano, el riego será abundante. | | Araña amarilla: Síntomas: Las arañas amarillas se encuentran en el envés de las hojas y pican el follaje. El limbo amarillea y puede adquirir un color gris plateado en caso de ataque masivo, El árbol corre el riesgo de secarse. Las telas tejidas por estos ácaros los protegen. Remedios: Vaporizar a fondo el follaje, insistiendo en el envés de las hojas. Desde los primeros ataques, utilizar insecticidas de acción acaricida, o bien acaricidas específicos. Cambiar de producto para evitar la habituación. Efectuar un tratamiento preventivo en primavera.
Orugas. Las orugas son las larvas de las mariposas que se alimentan de los tejidos del árbol y lo debilitan. Se distinguen varios grupos: | | Lagarta peluda. Síntomas: Hilos de seda recorren las agujas o las hojas. Entre el follaje se observa un nido de aspecto esponjoso. Las agujas y las hojas están roídas. Remedios: Desde que se detectan las huellas de esta oruga, pulverizar con insecticidas de contacto. Taladros. Síntomas: Mariposas nocturnas que roen la corteza del tronco y de las ramas, perforándola y abriendo galerías. En la entrada de la galería se observa un montoncito de serrín. Presencia de orugas negras o amarillas. Remedios: Podar las partes atacadas y hundir un alambre en las galerías; el alambre puede ir envuelto con algodón empapado en sulfuro de carbono. Cerrar la entrada con resina cicatrizante. Enrolladoras. Síntomas: Están roídos los bordes tiernos, las flores, las yemas y las hojas. Unos hilos de seda rodean a las hojas y las enrollan en forma de cigarro. Normalmente actúa por la noche. Remedios: En primavera, pulverizar insecticidas a base de paratión. Minadoras. Síntomas: Las hojas aparecen atravesadas por galerías y el limbo está perforado. Las cavidades están rodeadas de granos negros. La asimilación clorofílica disminuye. Remedios: Pulverizar insecticidas de fósforo orgánico.
Geometras. Síntomas: El follaje está roído, las yemas están perforadas. Se observan hilos de seda desde las hojas hasta el suelo, por donde bajan las orugas. Remedios: A finales de invierno, utilizar productos aceitosos contra los huevos. En primavera, emplear insecticidas de síntesis a base de lindano o paratión.
Hyponomeutas. Síntomas: Las hojas están aprisionadas por las telas. Numerosos hilos de seda se observan entre las hojas. En el árbol se puede encontrar un capullo. Las hojas se caen. A veces se pueden encontrar orugas en el envés de las hojas. Remedios: Podar las ramas afectadas. Antes del desarrollo masivo utilizar aceites amarillos. A mediados de la primavera, en el momento de la muda de las orugas, utilizar insecticidas de contacto con fósforo orgánico. | | | | Cochinillas. | | | | | | | | | | | | | | Cochinillas diaspinas. Son insectos inmóviles que viven en colonias sobre las hojas, los frutos y las ramas. Están protegidas por un escudo de unos 3 mm, de color marrón grisáceo o pardo oscuro. Cochinillas lecaninas. Posee las mismas características que las diaspinas, con la salvedad del escudo. Las lecaninas poseen un escudo propio para cada insecto, miden entre 2 y 6 mm y son de forma abombada. Para ambos tipos, los síntomas y remedios son iguales. Síntomas: Se observan numerosos bultitos en las hojas ramas y el tronco. Al levantar una de estas costras se descubre una cochinilla. Presencia de un melazo que quema la corteza. A menudo un hongo negro, la fumagina, coloniza las partes cubiertas por la secreción de las cochinillas. El tronco se deforma, las hojas o agujas amarillean y caen. El árbol se debilita, ya que la asimilación clorofílica disminuye. Remedios: Limpiar las hojas, las ramas y ramitas con una esponja empapada en agua y alcohol. Podar y destruir las ramas invadidas. Dejar que las mariquitas se alimenten de las cochinillas. A finales de invierno y a principios de primavera utilizar aceites de petróleo e insecticidas fosforados orgánicos para asfixiar a las cochinillas. A finales de la primavera y principios del verano, pulverizar insecticidas fosforados orgánicos para destruir las larvas móviles. La lucha será dura contra estas plagas ya que las cochinillas están protegidas por su escudo. Cuidado de no quemar las hojas, apartar el árbol infectado del resto de plantas próximas. Un tratamiento demasiado agresivo puede ser fatal para la planta.
Cochinilla harinosa o algodonosa. Síntomas: Presencia de melazo sobre el que se desarrolla la fumagina. La asimilación clorofílica disminuye, y se observa una reducción de la actividad vegetativa y la aparición de escudos blancos, harinosos y móviles. Las hojas amarillean y caen. Remedios: Desde los primeros síntomas, pulverizar con insecticidas fosforados orgánicos.
| | | | Pulgones. | | | | | | | | | | | | | | Pulgón verde, pulgón negro, pulgón de las agallas. Síntomas: Los huevos hibernan sobre la corteza. En abril se pueden descubrir las larvas en los extremos de los brotes. Los pulgones, visibles a simple vista, colonizan los brotes tiernos, de cuya sabia se alimentan. En las coníferas, las agujas se deforman y adquieren manchas plateadas, se secan y caen. Existe melazo, causante de la fumagina. El limbo, quemado por el melazo, amarillea. La fumagina puede desarrollarse sobre el limbo. El crecimiento del árbol se retrasa, aparecen zonas necrosadas. Si se trata del pulgón de las agallas, además aparecen estas formaciones en los brotes. El pulgón negro es portador de enfermedades víricas. Remedios: Durante el riego, proyectar un chorro violento sobre el follaje para hacer caer a los pulgones. Utilizar insecticidas de origen vegetal (por contacto, ingestión o inhalación), insecticidas orgánicos clorados (por contacto, ingestión o inhalación), insecticidas orgánicos fosforados (por contacto o ingestión), o insecticidas orgánicos fosforados sistémicos. Para destruir los huevos de invierno del pulgón verde, fijados a la corteza de los árboles de exterior, efectuar un tratamiento preventivo (aceites amarillos) a finales de invierno, antes de la aparición de las hojas. Pulverizar a fondo las ramas y el tronco después de haberlos humedecido. Durante el período vegetativo, tan pronto como aparezcan los pulgones sobre los brotes, efectuar dos pulverizaciones de insecticida sobre todas las partes del árbol, afectados o no, con diez días de intervalo. Repetir las aplicaciones en caso necesario. Si se trata de pulgones de las agallas, a finales de invierno pulverizar aceites amarillos de origen mineral. A principios de primavera utilizar insecticidas orgánicos clorados o fosforados.
 Pulgón lanígero. Síntomas: Se establece sobre las partes leñosas del árbol, tanto aéreas como subterráneas, y sus picaduras provocan la formación de agallas. Se pueden desarrollar hongos; el crecimiento se retarda. Remedios: Eliminar las agallas y desinfectar las heridas con con una solución cúprica (base de cobre). Aplicar mastice. En invierno, pulverizar aceites de brea. Al iniciarse el período vegetativo, utilizar aceites amarillos. Finalmente, pulverizar insecticidas.
| | | | | | | | | | | | | | | | | | Barrenillos. Insectos coleópteros cilíndricos, negros o pardos, de 1,5 mm de largo. Viven en la madera o debajo de la corteza de los árboles, donde abren galerías. Son muy perjudiciales. Las coníferas son sus principales víctimas. Síntomas: En la madera, una galería longitudinal situada entre la corteza y la albura, contiene los huevos. Las larvas excavan galerías perpendiculares a la primera. Un hongo se desarrolla en estas galerías. El adulto perfora la corteza para salir volando. A veces, la corteza se separa del tronco. La circulación de la savia queda perturbada, las ramas mueren. Estos insectos son transmisores de la enfermedad holandesa del olmo.
Remedios: Cortar y destruir las ramas atacadas. Enriquecer el suelo con potasa y fósforo. A mediados de abril, pulverizar el tronco y las ramas con insecticidas a base de paratión y lindano, para destruir los adultos sobre la corteza y, si es necesario, realizar una segunda pulverización en julio. Para destruir las larvas, pulverizar emulsiones aceitosas a finales de invierno.
| | | | | | | | | | | | | | | | | | Nemátodos. Los nemátodos son unos gusanos que pican las raíces y perjudican con ello el crecimiento del árbol. Síntomas: Los nemátodos de quistes ocasionan podredumbres y provocan un importante desarrollo de las raicillas. Los nemátodos de agalla provocan la formación de agallas. Estas tienen forma de rosario, protegen a los gusanos y deforman las raíces. Los nemátodos ectoparásitosnemátodos de las raíces construyen unos nidos que necrosan las raíces y las destruyen. El follaje amarillea. Pueden aparecer ho detienen el crecimiento, sus picaduras provocan un amarilleo del follaje desde la base hacia la copa del árbol. Pueden ser transmisores de enfermedades víricas. Los hongos. Remedios: Eliminar las hojas amarillas. Incorporar nematicidas a la tierra. Después de haber humedecido el árbol, vaporizar un caldo a base de paratión. Los nemátodos se desplazan por las tierras húmedas cuya temperatura es de 16-20 grados centígrados. Evitar la humedad excesiva del suelo.
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Actualizado ( Viernes, 20 de Febrero de 2009 19:01 )
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